Evaluación Funcional: ¿Por qué ocurre una conducta?

Si tienes la inquietud  de saber por qué se presenta y mantiene una conducta este blog es para ti.

Anteriormente en nuestra entrada “Hablemos de conducta” se abordó la importancia de la interacción entre conducta y ambiente. El día de hoy entraremos más a fondo, esto nos permitirá entender la presencia de conductas ante ciertos factores/estímulos ambientales y la relación con las consecuencias que se presentan ante ello.

“Un principio básico de análisis de conducta es
que la conducta está regida por las leyes del aprendizaje. Independientemente de si el comportamiento es deseable o no, su ocurrencia es controlada por
variables ambientales, es decir, es una función de
variables ambientales” (Miltenberger, 2017).

La forma de reconocer e intervenir en estas variables ambientales es a través de la evaluación funcional.

Evaluación funcional.

La evaluación funcional es un proceso de observación para recabar información que nos da acceso a lo que ocurre antes (antecedente) y después de una conducta (consecuencia) para vislumbrar la relación que tienen en su aparición.

Estas variables nos dan la información necesaria para comprender el aprendizaje y mantenimiento de una conducta determinada, teniendo en cuenta la función.

Son definidas por Froxán, Andrés, Estal, Pereira y Trujillo (2020):

  • Antecedente: Estímulo o conjunto de estímulos que preceden y  están presentes cuando se emite una conducta, son descriptivos.
  • Consecuencia: Estímulo o conjunto de estímulos que siguen a la conducta que se quiere analizar, afectando para que aumente o disminuya.

El aprendizaje y establecimiento tienen que ver con dicha interacción. Si el estímulo que sigue a la conducta es agradable y/o satisfactorio, es probable que la conducta se vuelva a repetir ya que estará cumpliendo su función.

En el ejemplo anterior la respuesta es: Si, es probable que la conducta se repita. A pesar de que la mamá muestra  molestia ante la conducta, Rita consigue lo que necesitaba a través del llanto y pataleo; está cumpliendo su función.

Función de la conducta

Se habla de funcionalidad de conducta cuando la aparición de uno de los elementos (el antecedente, la conducta o la consecuencia) está en relación y en secuencia. Ya que existe la probabilidad de que la aparición de uno de los elementos implique la aparición del otro, así como la probabilidad de que si
uno no aparece tampoco aparezca el otro (Froxán, Andrés, Estal, Pereira y Trujillo, 2020).

Por ende el objetivo principal de una evaluación conductual es dar cuenta de la función que está teniendo la conducta dentro de un contexto para poder incidir en él.

Las cuatro funciones de la conducta.

Se identifican cuatro clases de funciones o reforzadores de la conducta según Miltenberger (2017) quien retoma también a Iwata et al. (1993):

  • Social positivo: Frecuentemente lleva el acceso a atención o a la obtención de actividades u objetos preferidos por parte de otra persona.

  • Social negativo: Cuando la otra persona finaliza una interacción, tarea o actividad que resulta poco interesante o aversiva después de una conducta, se produce evitación.

  • Automático positivo: Cuando no está mediada por otra persona, sino que ocurre como un efecto directo de la propia conducta produciendo sus propias consecuencias, algunos comportamientos producen estimulación sensorial.

  • Automático negativo: Cuando el comportamiento reduce o elimina de forma automática un estímulo aversivo, sin la intervención de una tercera persona.

Evaluación funcional y cambio de conducta.

Una vez realizada esta evaluación funcional, teniendo claros los antecedentes, conductas y consecuencias, se puede realizar intervenciones funcionales encaminadas a modificar conductas objetivo, generando un impacto positivo y significativo al contexto de cada persona.

Estas intervenciones son hechas para incidir en los antecedentes y las consecuencias, trayendo como resultado conductas alternativas más apropiadas.

Ya que a partir de programas de reforzamiento, extinción o cambios en antecedentes, se retira la función de la conducta.
Por más intervenciones que partan de análisis experimentales, permitan
acceder a relaciones funcionales y cambios conductuales significativos.

ABAteam

Referencias:

Froxán, M., Andrés, N., Estal, V., Pereira, G., & Trujillo, C. (2020). Desarrollo del análisis funcional de la conducta humana en contextos naturales. En M. Froxán, Análisis funcional de la conducta humana (págs. 98-161). Madrid: Pirámide.

Miltenberger, R. (2017). Modificación de la Conducta: Pricipios y procedimientos. Madrid: Pirámide.

 

¡Qué gusto que estés aquí nuevamente! Y si es el primer ABAblog que lees: ¡Bienvenido, hablemos de conducta!

En el post anterior  “Análisis Conductual Aplicado: Un trabajo con ciencia”  se mencionaron  las siete dimensiones del Análisis Conductual Aplicado, en esta ocasión nos adentraremos a la categoría de “Conductual” para tener una noción más clara del área de trabajo en esta ciencia.

¿Qué es Conducta?

El término coloquialmente es utilizado para definir lo que una persona hace, si bien esto es real, hay algunos otros factores por conocer que nos acercan mucho más al objeto de estudio y aplicación del ABA.

Cooper, Heron y Heward (2017) citan la definición de Johnston y Pennypacker:

 

“La conducta de un organismo es ese segmento de la interacción del organismo con su ambiente que se caracteriza por un desplazamiento detectable en el espacio a través del tiempo de alguna parte del organismo y que resultan en un cambio medible en al menos un aspecto del ambiente”.

 

Dentro de la definición encontramos un foco de atención en la interacción ambiente- organismo, denota una relación entre ambas, siendo así que la conducta de un organismo vivo no es por sí sola, sino que se da en relación con el ambiente y a su vez influyen mutuamente.

Relación conducta- ambiente.

La conducta es medible

La conducta tiene características que pueden ser medibles y que a la vez nos permiten realizar un trabajo con ciencia.

Según Martin y Pear (2008) estas propiedades son:

  • Frecuencia: Número de repeticiones en el tiempo.
  • Duración: Tiempo de duración conductual desde que se presenta el estímulo.
  • Intensidad: Magnitud o fuerza con la que se presenta.

Cooper, Heron y Heward (2017) basándose en Johnston y Pennypacker  las desglosan de la siguiente manera:

  • Locus temporal: Cuándo ocurre una conducta específica en el tiempo.
  • Extensión temporal: La duración de un evento conductual dado.
  • Reproductibilidad: La frecuencia con la que una conducta específica aparece en el tiempo.

Ambos autores tienen puntos de encuentro en común que parten desde la aparición de la conducta frente a un estímulo ambiental, el tiempo que permanece presente y la frecuencia con la que ocurre.

Conducta y ambiente

El ABA se centra en un análisis funcional de las conductas y el ambiente, por ello se toman en cuenta los estímulos que se presentan.

Dentro del ambiente existen eventos estimulares que son descritos por Cooper, Heron y Heward como:

“Cambios ambientales que afectan el organismo pues pueden ser percibidos”.

Tienen propiedades como:

  • Forma: Características visibles; tamaño, color, intensidad, peso, posición en el espacio…
  • Temporalidad: La ocurrencia respecto a la conducta, se ve afectada cuando ocurren.
  • Función: Los efectos que tiene en la conducta.

Los analistas prestamos especial atención a cada uno de los cambios contextuales y las respuestas conductuales, desde un campo descriptivo.

Más que una etiqueta.

Cuando se habla coloquialmente de conducta se suele hacer en términos muy generales que pueden llevar a crear etiquetas: él es inteligente, ella es nerviosa, ellos con incompetentes.

Sin embargo, si realmente queremos realizar un análisis requerimos mayor precisión e ir caso por caso, describiendo de manera exhaustiva la conducta y el ambiente en que se hace presente, evitando pseudo-explicaciones conductuales (etiquetas).

Martin y Pear (2008) nos mencionan:

“La etiquetas afectan a la persona y el trato que recibe”.

Por encima de las etiquetas asignadas lo que importa es la persona y la conducta en relación con el ambiente.

Por más profesionales informados

ABAteam

 

Referencias:

Cooper, J., Heron, T., & Heward, W. (2017). Análisis aplicado de conducta. Cádiz: ABA España.

Martin & Pear (2008). Modificación de Conducta: Qué es y cómo aplicarla. Madrid: Pearson Educación.